Zapatero, la pieza clave para optimizar espacios

Zapatillas deportivas, zapatillas de estar por casa, botas, botines, bailarinas, zuecos, sandalias, chanclas… ¿Dónde colocamos todo el calzado que tenemos por casa? Definitivamente, la existencia de un armario zapatero se hace indispensable en el hogar, especialmente si no disponemos de demasiado espacio. Nuestros calzados obedecen a un sinfín de categorías, todas ellas necesarias para vestir nuestros pies dependiendo de la ocasión. En cualquier caso, organizarlos para que siempre estén disponibles y en buenas condiciones para su uso es totalmente fundamental.

En muchos casos, los armarios y vestidores suelen incorporar módulos especiales para colocar el calzado, pero cabe la posibilidad de que no tengamos los suficientes metros cuadrados en casa para este tipo de mobiliario o que, simplemente, tengamos mucho más calzado del que pueda caber ahí. Así, para resolver nuestra demanda de almacenaje, los armarios zapateros son una excelente opción.

Ubicación

Este tipo de mueble suele estar ubicado en la zona de la entrada, para que nos calcemos y nos descalcemos en el recibidor. De esta manera, se evita que el resto del hogar pueda ensuciarse con los restos que siempre quedan en los zapatos tras haber salido a la calle. Sin embargo, también puede estar ubicado en otras zonas del hogar como, por ejemplo, el dormitorio. En esta estancia también es muy útil, ya que suele ser en ella donde nos vestimos, así que podemos elegir los zapatos en función de la ropa.

Trucos para eliminar el mal olor

Lo que el diseño no ha conseguido por el momento ha sido eliminar el olor del calzado. Por eso queremos terminar este artículo dándote unos trucos que te irán geniales para que tu zapatero no huela mal: coloca pequeños recipientes con granos de café y anís, reparte trozos de carbón vegetal, rellena los zapatos con bicarbonato de soda toda una noche… Seguro que tú tienes tu propio truco, ¿verdad?